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Este post fue escrito originalmente para el Blog de la Fundación Caja de Arquitectos Imagino que a estas alturas todo el mundo sabe de la existencia de Pokémon Go y su mecánica básica consistente en “capturar” Pokemons que se “esconden” en entornos reales de todo el mundo (parques, calles, oficinas…). Para ello es necesario utilizar el móvil, cuya cámara muestra un mundo de realidad aumentada en el que, además de lo que conocemos, se superponen cosas como Pokeparadas o gimnasios y, por supuesto, Pokemons, muchos Pokemons.

Desde que asistí al Hackatón de Cadáveres Inmobiliarios el pasado 11 de noviembre de 2015, quedé enamorado del proyecto debido a la cantidad y calidad de la información en su base de datos, por las múltiples posibilidades que ofrecía así como su enfoque colaborativo. Como recordaréis, en ese taller desarrollamos varios proyectos que consistían en visualización de los datos, pero quedaron algunos de ellos por desarrollar debido especialmente a la falta de tiempo.

Ayer tuve el placer de asistir y participar como ponente en las V Jornadas de Innovación Docente organizadas por mis compañeros de la Universidad San Jorge. La verdad es que siempre es agradable compartir experiencias y conversaciones con otros docentes, sean del ámbito que sean, pero cuando además te reúnes con gente creativa y auténticos apasionados por la docencia, las nuevas ideas que me asaltan y la sensación de querer mejorar todavía más mi labor como profesor es todavía mayor.

El pasado 11 de noviembre tuve la oportunidad de asistir al segundo hackatón de “Cadáveres inmobiliarios”, un evento enmarcado dentro del festival arquinset y organizado por Montera34. Para quien no lo conozca, la iniciativa “Cadáveres inmobiliarios” tiene como objetivo la creación de una base de datos colaborativa y exhaustiva de proyectos arquitectónicos y desarrollos urbanísticos inacabados, infrautilizados o vacíos tales como macrourbanizaciones fantasma, edificios públicos abandonados, infraestructuras a medio hacer… que son las consecuencias más claras de la burbuja inmobiliaria que vivió España hasta la primera década del año 2000.

Quienes conozcan mi web desde hace tiempo y la hayan visitado recientemente habrán notado un cambio profundo en su aspecto, y es que desde el 1 de enero de 2016 hice la cuarta re-estructuración radical de mi sitio web. Aunque visualmente los cambios en apariencia son más que evidentes, los cambios son mucho más profundos: Han pasado ya casi cinco años desde que en febrero de 2011 decidiese abandonar mis sitios en wordpress y utilizar la recién estrenada versión 7.

¿Qué software enseñar si es cuestión de tiempo que el software más puntero de hoy se vea tan obsoleto como sketchpad, el primer programa de CAD? Mi respuesta, a continuación. Casi cada final de curso se repite la misma historia: uno o dos alumnos de Herramientas Digitales me comentan, algo decepcionados, que les hubiese gustado que enseñase a usar el programa X “porque es el que piden los despachos de arquitectura”.

Cada vez es más común leer o escuchar a arquitectos alabando el perfil polivalente de nuestra formación técnica y artística que nos permite realizar trabajos de todo tipo, más allá de la edificación1. Lo cierto es que me sorprende, no porque piense que no es cierto, pues es algo que comparto (aunque con matices), sino porque choca frontalmente con una realidad en la que todavía la mayoría de alumnos y arquitectos aspiran a trabajar en un despacho de arquitectura al uso.

“¿Puede una aplicación o un servicio online afectar la dimensión física de una ciudad? ¿Qué tipo de relaciones y modelos de ciudad proponen?” Con estas preguntas en mente planteé mi comunicación presentada al congreso Cultura Digital, Sociedad y Comunicación, que pretende estudiar una forma de empoderamiento ciudadano distinto al que estoy acostumbrado a estudiar. Durante los días 16 y 17 de marzo de 2015 tuvo lugar el Congreso Internacional  Cultura Digital, Sociedad y Comunicación organizado por el grupo de investigación Cyberspace Research Group de la Universidad San Jorge en el que participé como ponente.

Como desarrolladores, a menudo nos encontramos realizando tareas repetitivas bastante parecidas (incluso a veces idénticas) a otras que hemos realizado anteriormente. En este post explicaré cómo mantener una biblioteca con control de versiones para poder encontrar fácilmente, reutilizar y compartir fragmentos de código con todo el mundo (o con unas personas determinadas) sin alterar demasiado el flujo de trabajo habitual. Dependiendo de su complejidad, las buenas prácticas de Drupal aconsejan utilizar features, módulos personalizados o incluso perfiles de instalación para no repetirnos innecesariamente y ahorrar mucho tiempo y minimizar errores.

A pesar de las numerosas bondades de los Sistemas de Información Geográfica (SIG -o GIS en inglés) y de las aplicaciones directas que puede tener para el urbanismo, lo cierto es que no tengo constancia de que se enseñe en las facultades de arquitectura. Así pues, a día de hoy, los alumnos (y también muchos profesionales) siguen realizando los planos de análisis urbanísticos con programas de CAD para controlar la geometría y la representación y hojas de cálculo, ortofotomapas…  Por no mencionar lo difícil (y costoso económicamente) que puede resultar conseguir una base topográfica de calidad para determinados emplazamientos o la gran cantidad de tiempo que requiere generar una buena representación final de estos datos, que de por sí no tienen ninguna relación.