Hace unos días en el blog N+1 (del que me declaro fiel seguidor), Jose María Echarte denunciaba en el post “Poner la cama” una oferta laboral publicada en la bolsa de trabajo del COAM y que era totalmente abusiva tanto por la desproporción entre exigencias (doctorado, experiencia laboral, idiomas…) y salario (16.000€ anuales inicialmente) como las condiciones (autónomo, “flexibilidad y disponibilidad total en función de las necesidades del estudio sin atención a horarios ni días laborables” -sic.). El caso ha sido tan sonado que apareció en portada de meneame.net (donde recibió 107 comentarios), ha recibido más de 94 comentarios en el artículo original y se publicó una denuncia en la web de actuable que ha conseguido recabar más de 2350 firmas que se han traducido en 2350 correos para el COAM y para el estudio implicado. Entre una cosa y otra se ha ido modificando rápidamente la oferta laboral, primero para aumentar la remuneración (llegó hasta 22.000€ anuales), luego la edad (ampliable hasta 45 años) y el modo de contratación (de “autónomo” a “autónomo o indefinido a elegir” sic.) y finalmente se retiró de la bolsa de trabajo, lo cual me parece un gran logro. A continuación dejo mi pequeña aportación, una copia del comentario que puse en el post original:
Por lo general siempre he tenido suerte con mis compañeros de trabajo y jefes y he podido aprender y disfrutar mucho de ellos. Hoy, Jorge, uno de esos compañeros con el que compartí tantos años de trabajo y de quien tanto he aprendido a nivel profesional y personal, deja el país para probar suerte como arquitecto en otro continente y otro hemisferio. Atrás dejará muchas cosas de las que cuestan tanto desprenderse (familia, amigos, trabajo, recuerdos.
La relación entre arquitectos y clientes es ciertamente extraña: en muchas ocasiones los clientes nos ven como una mera firma o el peaje necesario que tienen que pagar para hacer el proyecto que ellos quieren. Por otro lado los arquitectos en no pocas ocasiones consideramos que los clientes son el mal menor por el que hay que pasar para construir y son los que pervierten “nuestro” proyecto. Así nos va a unos y otros…
Hace unas semanas el Decano del Colegio de Arquitectos de Cataluña, Lluis Comeron, se manifestaba ante la “alarmante” situación que vivimos los arquitectos tras la publicación1 de un informe que analiza la evolución de los visados a partir de varios datos relacionados con los visados2. El Decano reclamaba en la carta “más implicación a las administraciones” con el objetivo de conseguir que la construcción llegue, como mínimo, al 6% del PIB en los próximos meses en lugar del 2% actual a la vez que y alertaba “de la posible pérdida de otros 100.
Continuando con la serie de artículos del CAD al BIM, cuelgo la siguiente presentación que realicé para la clase de Herramientas Digitales como introducción a lo que es el BIM.
Quienes hayan leído los artículos anteriores verán conceptos repetidos, sin embargo esta presentación hace énfasis en la comparativa de ambos conceptos y, sobretodo, en el flujo de trabajo.
Como sabéis los que me conocéis o leéis soy partidario del software libre y lo uso siempre que puedo (hace ya dos años que uso linux y solo entro a windows cuando me obliga la Agencia Tributaria) pero sobretodo soy partidario de que la libertad de que cada uno elija el software que quiera (tanto es así que esa es la esencia de la asignatura que imparto en la Universidad de San Jorge). Con estos antedecentes es fácil comprender que me haya alegrado mucho al enterarme, casi a la vez, a través de Daniel Gil, de Bauen, y de Andrés Moya, de Bitácora virtual , de la existencia del grupo AGNU (Arquitectura y GNU).
AGNU es un espacio abierto, no limitado geográficamente ni exclusivo para arquitectos (aunque ofreceremos herramientas y recursos específicos para la profesión). Os animamos a todos, seáis o no arquitectos y vengáis de donde vengáis, a uniros a nosotros. Si queréis saber más sobre nosotros podéis echar un vistazo a algunos motivos por los que nos interesa el Software Libre y lo que pretende ser esta web. Fuente: http://agnu.ibaca.net/es/quienes-somos/agnu
Desde AGNU defienden el uso del software libre como herramienta de trabajo habitual en los estudios de arquitectura y denuncian que instituciones como el Colegio Oficial de Arquitectos de Cataluña (COAC) no solo no lo apoye sino que obligue a sus colegiados a utilizar programas informáticos de pago que nada tienen que ver (o nada tendrían que ver) con el Colegio, como son Microsoft Office, Adobe Acrobat, Windows… ya que las aplicaciones informáticas necesarias para hacer los trámites o los visados telemáticos así lo exigen y no ofrecen alternativas para utilizar otro software o sistema operativo. Tanto es así que hasta han creado un manifiesto en el que se solicitan firmas de los colegiados catalanes para que el decano que salga elegido tras las próximas elecciones tenga en cuenta estas solicitudes y le ponga remedio (los interesados pueden leer y firmar la moción en este enlace).
Hoy me gustaría explicar en qué he estado ocupado últimamente y que por tanto tiene parte de culpa de este silencio no deseado en el blog, la sección “experiencias de arquitectura” que puede verse en +arquitectura, una sección que nace de una inquietud personal como reacción a un fenómeno que vengo observando últimamente y que he denunciado no pocas veces (el post anterior es un claro ejemplo): la imagen que se tiene sobre la arquitectura y el papel del arquitecto es cada vez más estereotipada (incluso por compañeros de profesión) y, por tanto, alejada de la realidad, una realidad que, dicho sea de paso, está sometida a distintos factores que apuntan hacia un cambio profundo.
Y con unas ventajas tan evidentes... ¿por qué no se implanta masivamente?
En el post "Del CAD al BIM" hablaba de las ventajas que supone el uso del BIM frente al CAD, que son numerosas e indiscutibles, sin embargo hay un hecho claro que no se puede obviar y es que, en España, existe un uso masivo y casi monopolista de un único programa de CAD que hace que el uso de los programas BIM sea poco menos que ciencia ficción para la gran mayoría de arquitectos hoy por hoy.
…si los arquitectos nos dejan…
A veces tengo la sensación de que, a pesar de lo que podría esperarse de una profesión creativa, los arquitectos somos reacios al cambio. Hace 15-20 años el sector de la construcción (y con él el de la arquitectura) vivió toda una transformación: el uso de programas de CAD como punta de lanza en la introducción de la informática como herramienta de trabajo principal. Cualquier cambio genera una oposición que será tanto más grande cuanto más de revolucionario tenga éste, y el caso que nos ocupa es un claro ejemplo de ello.
Invitado para participar en una charla-taller sobre podcasting y webs de arquitectura dentro del marco de la 8ª edición de la Semana Cultural de la ETSA Sevilla, bajo el lema “Espacio Protegido”, cuyo objetivo es “dar voz a aquellas arquitecturas y reflexiones, que siendo muy interesantes no tienen una dimensión-difusión pública, como la arquitectura de los Jóvenes arquitectos, de la mujer, la nueva arquitectura portuguesa, la arquitectura latinoamericana, la formación de los Arquitectos o las reflexiones sobre el paisaje y la ciudad desde un punto de vista abierto e interdisciplinar”.